La Mesa del Toro, en ABC

   El diario ABC está publicando una serie de artículos escritos por miembros de la Mesa del Toro -que lidera la UCTL-, con motivo de la inminente celebración del evento Entre el Hombre y El Toro, que acercará por primera vez el mundo de la tauromaquia a los parlamentarios de la Unión Europea.
Por el momento, han escrito el matador de toros y vicepresidente de Taura, Ángel Gómez Escorial, y el europarlamentario y “padre” del proyecto, Luis de Grandes Pascual. A continuación reproducimos ambos artículos.

TOREROS EN BRUSELAS, por Ángel Gómez Escorial, matador de toros.

Un grupo de toreros componentes de la Mesa del Toro visitaremos el Parlamento Europeo los próximos 4 y 5 de junio. No sé la imagen que podrán tener los eurodiputados de un hombre que se enfrenta a un toro. Pero sé que tenemos muchos argumentos para ganarnos su respeto y en eso debemos incidir.

Un día, hace ya tiempo, me dije que quería ser torero. Ésa es mi vocación y todos los días doy gracias por tenerla, incluso los más oscuros. Doy gracias porque vivir en torero me ha aportado la mayoría de los valores que me han formado y me siguen formando.

En el toreo existen un orden y unas jerarquías. Son las primeras cosas que aprendes: el respeto por el toro, por el público, el trato de «maestro» al matador más antiguo, el compañerismo con otros matadores, con los toreros picadores, toreros banderilleros y mozos de espadas.

La vida del torero tiene momentos muy duros y otros maravillosos separados por muy poco tiempo. Se puede pasar de héroe a villano, o al revés, en una tarde, en una faena… en un fallo a espadas. Todo eso te hace madurar muy pronto.
Esa fina línea entre el éxito y el fracaso hace que el torero sea un luchador nato. Si estás arriba, peleas por no caer, por superar la presión de una larga temporada, la competencia, la exigencia de los públicos y la tuya misma. Y cuando estás abajo recuerdas a los toreros que emergieron cuando nadie creía en ellos. Es duro esforzarse por una recompensa incierta, mantener la ilusión cuando escasean los contratos, luchar por triunfos que quizá nunca lleguen. Pero es maravilloso tener esa capacidad de sacrificio y esa constancia. Vencer al miedo es algo que está en nuestro día a día. Miedo al fracaso, a defraudarte, a la mala suerte, a un hospital, a horas de rehabilitación, a tener que pedir ayuda para ducharte o a perderlo todo en un segundo.

También hay que ser paciente y saber esperar a que llegue tu momento, esperar a recuperarse de las cornadas como esperar a que el toro coja el vuelo de tu muleta. Hay que ser humilde para reconocer los errores y aceptar un buen consejo venga de donde venga y a la vez sentirte el mejor, creer en ti y tener una ambición sin límites.

Todas estas vivencias y sentimientos confluyen para formarte y todo merece la pena por lo que para mí es la esencia del toreo. Puede brotar en la plaza o en el campo, en una faena completa o en el chispazo que surge de un lance suelto. Ese momento cumbre en el que toro y torero se hacen uno, en el que el cruce de sus miradas es cómplice, en el que nace la inspiración y nos apropiamos de la palabra artista. Esos instantes impredecibles provocan una emoción tan fuerte, original y auténtica que hacen a nuestra Fiesta única. Ésa es nuestra mejor promoción y defensa. Si somos capaces de mostrar este momento artístico, tendremos mucho ganado.

De momento, en Bruselas nos van a oír.
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PONER UNA PICA EN FLANDES: TOROS EN BRUSELAS, por Luis de Grandes Pascual, eurodiputado.

Me dijeron que era una temeridad y quizás algo tiene de osadía mi pretensión de defender nuestra Fiesta en un ámbito, a priori tan hostil, como Bruselas y además en la sede del Parlamento Europeo. Pero lo cierto es que nos hemos atrevido y que Dios reparta suerte.

Los próximos días 4y 5 de junio tendrá lugar en la sede del Parlamento Europeo en Bruselas una exposición que bajo el lema «Entre el Hombre y el Toro» pretende llevar a ese foro una muestra veraz de lo que significa en la historia y en la cultura europea y mediterránea la Fiesta de los toros.

Se trata de defender legítimamente una tradición que hunde sus raíces en el tiempo: figuras de toros aparecen en las Cuevas de Altamira o en las ceremonias religiosas de los íberos, enfrentamientos con toros vienen recogidos por historiadores griegos y romanos y hay constancia de una corrida de toros en honor del Rey Alfonso VIII, en Logroño, allá por el año 1133. Los toros están presentes en todos los campos de la cultura, no solo europea sino mundial, como lo prueban los cuadros de Goya o Picasso, la escultura de Benlliure, la música de Bizet, las películas de Hemingway o el pasodoble, música creada ex profeso para los toros.

La Fiesta de los toros se celebra en la mitad occidental del arco mediterráneo, desde el Sur de Francia a Portugal y se asienta felizmente en la América Hispana.
La muestra pretende recoger la gran influencia que la Fiesta de los toros ha tenido y tiene tanto en la cultura europea como mundial. Se trata de la defensa de un inequívoco hecho cultural.

El Tratado de Lisboa reconoce «el respeto a las tradiciones culturales de los Estados miembros». En consecuencia, hemos pedido y alcanzado su apoyo a personalidades de la política y la cultura de todo signo político y nacionalidades diversas.

Políticos relevantes pertenecientes a grupos tan distintos como el Popular o Izquierda Unitaria, pasando por liberales o socialistas, darán testimonio con su presencia y su palabra del apoyo que les merece la iniciativa. La pica que queremos colocar en Bruselas no es de guerra, sino de entendimiento y de petición de respeto a lo diferente.
Han sido reiterados los ataques recibidos a nuestra Fiesta, presentándola como una barbarie impropia de europeos modernos. Los medios para provocar el desprestigio han sido muchos y falaces. Nosotros no vamos a responder con parecidas formas.

Queremos ilustrar desconocimientos, aportar datos y nuestra legítima verdad.
Pero hemos dicho basta a la simple defensa. Hemos pasado a la acción. Les haremos ver a nuestros colegas que es gracias a la Fiesta y a la labor de los ganaderos que sobrevive hoy en España este animal, el toro de lidia, que se ha extinguido en el resto de Europa. Más aún, las ganaderías del toro bravo son imprescindibles en el mantenimiento del ecosistema español al conservar, en condiciones excepcionales, más de 540.000 hectáreas de dehesa, con respeto pleno a la diversidad medioambiental, que equivale al 7,6% del territorio del Estado, destinado a pastos.

Finalmente, es todo un acontecimiento que todo el sector taurino esté unido en la «Mesa del Toro» y en favor de este proyecto que constituye un primer paso para defender eficazmente lo nuestro, sin complejos aunque respetuosos con quienes tienen derecho a discrepar.


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